Todos los días un poco

Todos los días un poco
Letra y Música: León Gieco/ Intérprete: León Gieco con Aca Seca Trío

(…) Por eso habría que lanzar una cruzada de «compasión con las manos». Kierkegaard comienza uno de sus tratados diciendo: «Estas son reflexiones cristianas; por tanto, no hablan del amor, sino de las obras del amor.» Eso es: en cristiano, amar es hacer obras de amor; compasión es ponerse a sufrir con los demás, comenzar a combatir o acompañar al dolor. No se trata de no poder dormir pensando en la gente que sufre; se trata de no saber vivir sin estar al lado de los que sufren.
La compasión verdadera no es la que brota del sentimiento, sino la que se realiza en comunión. Compasión quiere decir padecer con. Comunión, estar unido con. Ni la una ni la otra pueden reducirse a un calorcillo en el corazón,
sino a una mano que ayuda o una mano que abraza. La falsa compasión es la de las mujeres que lloraban camino de la cruz. La verdadera, la del Cirineo, que ayudó a llevarla. Sólo una humanidad de cirineos hará posible que
quienes sufren lleguen a descubrir que Alguien (y alguien) les ama. 

José Luis Martín Descalzo

,
Publicación anterior
Vivir sin cobertura
Publicación siguiente
La fragilidad me despertó

Publicaciones relacionadas

Menú