Meditación en la Villa

Señor, perdóname por haberme acostumbrado a ver que los chicos, que parecen tener ocho años; tengan trece;

Señor, perdóname por haberme acostumbrado a chapotear por el barro; yo me puedo ir, ellos no:

Señor, perdóname por haberme aprendido a soportar el olor de las aguas servidas de las que me puedo ir y ellos no;

Señor, perdóname por encender la luz y olvidarme de que ellos no pueden hacerlo;

Señor, yo puedo hacer huelga de hambre y ellos no: porque nadie hace huelga con su hambre;

Señor, perdóname por decirles no solo del pan vive el hombre, y no luchar con todo para que rescaten su pan;

Señor, quiero quererlos por ellos y no por mí. Ayúdame.

Señor, sueño con morir por ellos: ayúdame a vivir para ellos.

Señor, quiero estar con ellos a la hora de la luz. Ayúdame

P. Carlos Mujica

Publicación anterior
Reflexión Evangelio Domingo 21 de Junio (Alfredo Acevedo, sj)
Publicación siguiente
“Padre, dime, ¿qué lecciones deseas que como Tu hijo yo aprenda?”

Publicaciones relacionadas

No se han encontrado resultados.

Menú