Ignacio y la pluma

En primer lugar : Feliz dia de San Ignacio, hoy celebramos la vida y el legado de un Santo, de esos Santos que nos demuestran que para llegar a serlo, hay que Peregrinar. San Ignacio es el peregrino, el loco por Cristo y el loco por acercar almas a su criador y Señor. Durante estas semanas hemos recorrido un poco de la historia: el principio de hombre de armas de tomar, de sueños de grandeza terrenal, hasta el momento de la herida, los libros y el modo de entrar en contacto con Dios a través de los desafíos: y si yo fuera como…, llega el momento de la conversión un cambio de “vestiduras” y comenzar el peregrinar, viajar por diferentes lugares y destinos, pero no todo se hace fácil, el testimonio se pone a prueba y llega la cárcel, pero contra los designios de Dios no se puede, y seguir a Dios necesita preparación, hay que estudiar, París es un buen lugar y es lugar de encuentro, nuevos compañeros se suman a este modo de conocer a Dios que propone Ignacio a través de los Ejercicios espirituales.

Hay algo que esta desde un principio, sueños que en términos de San Ignacio son “deseos”, deseos de grandes conquistas, deseos de servir al Reino, deseos de conquistar una bella dama, y luego de la conversión, deseos profundos de conocer a Dios para mas amarlo y servirlo. Este recorrido de Ignacio lo llevo siempre a tratar de buscar el bien más universal. A Ignacio después de Escribir los ejercicios, la pluma de Dios en sus manos, le costaba mucho seguir redactando, pero sentía que el legado debía quedar. La misión de Ignacio no era suya, era una misión que trascendía las fronteras, la Compañía de Jesús crecía día tras día y ahora es llamado a ir a los confines de la tierra, la Iglesia necesita de hombres comprometidos y preparados para abrir caminos y le pide a Ignacio que su Compañeros emprendan la misión de Evangelizar. Se redactan las constituciones de la Compañía de Jesús y San Ignacio después de muchos debates y debido a su humildad asume la conducción de los Jesuitas, el primer Padre general.

Traer a la memoria  la vida de los santos nos hace quizás ponernos en camino para revisar el ¿cómo estoy?, quizás no tenga el habito de escribir, pero si me puedo poner a pensar, si tuviera que escribir, ¿qué cosas contaría de mí?, ¿cual es mi historia y cuál es la Historia de Dios conmigo? Seguramente hay un peregrinar, un camino que recorrer y desandar.

San Ignacio y su misión universal nos hace levantar la mirada a lo que nosotros mismos estamos llamados, muchas veces nos quedamos en lo inmediato, aquí y ahora, sin embargo todos estamos llamados a más, a mirar el horizonte con esperanza sabiendo que somos llamados a ir más allá, el Magis es ese llamado a más, no como exigencia voluntarista, sino que estamos llamados a Soñar, hombres y mujeres de deseos profundos y de grandes deseos, como los de San Ignacio.

Néstor Manzur, sj

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