Vivir la fe como un don

La invitación a misionar llegó en el momento menos esperado, pero el más oportuno. Llena de preguntas y miedos, pero confiando en que Dios tenía algo preparado para mí, decidí inscribirme.

En la rutina del día a día nos vamos perdiendo, nos olvidamos quienes somos, y seguimos la corriente de la sociedad, la cual nos impone ciertos estereotipos y formas de ser. Nos alejamos de nuestro ser, y con ello, de Dios. Pero al caminar por el pueblo Rafael Perazza recordé quien soy.

Me vi en esos niños alegres que repartían sonrisas por todos lados; en la pareja que busca la felicidad más allá del qué dirán; en la joven que a pesar de lo vivido volvió a confiar y amar; en la mujer perseverante que no se deja vencer por las adversidades y sale adelante, por ella, por su familia y por su pueblo.

A pesar de estar a kilómetros de casa, me sentía en ella; y todo gracias a mis compañeros de misión, los cuales me enseñaron el compañerismo y la fraternidad que nos une. Además, el cariño y la humildad de las personas hicieron que me sienta parte del pueblo.

Fui a la misión con el propósito de regalar mi tiempo, mi sonrisa, mis oídos, mi ser. Sin embargo, recibí mucho más de lo que dí. Fueron las personas del pueblo quienes abrieron sus corazones y sus puertas, y me mostraron que Cristo está en todos. Y así, redescubrí el amor que Dios nos tiene, sus gestos de ternura y humildad, todas las cosas que hace por y para nosotros. Recordé su misericordia y su paz.

Volví a encender ese fueguito en mi corazón, y comprendí que somos las herramientas que tiene Dios en el mundo para la construcción de su reino.

Espero poder llevar el compañerismo y la humildad que recibí en estos días, a todas las personas que me rodean; y así, mostrar lo grande y hermoso que es Dios. Y deseo entregar alegría con generosidad y vivir la fe como un don.

“Darle a alguien todo tu amor nunca es seguro de que te amarán de regreso, pero no esperes que te amen de regreso; sólo espera que el amor crezca en el corazón de la otra persona, pero si no crece, sé feliz porque creció en el tuyo” Madre Teresa de Calcuta.

Iva Gaspoz
Misión San Francisco Javier
Ciclo San José, Uruguay (2017-2019)

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