La marca que deja Dios

Esta fue la cuarta vez que a nuestro Grupo Misionero San Francisco Javier, nos tocaba visitar las comunidades de San Javier, pequeñas comunidades.

El pensamiento vulgar podría decir que volver tantas veces a un mismo lugar ya no daría sus frutos como en las primeras oportunidades, aseguro que hasta yo me equivoque pensando esto… La gente fue increíble una vez más.

Y si hay algo que me llevo de esta misión es como Cristo está en todos nosotros, no importa la actividad que hagas, no importa el nivel económico que tengas, no importa el color de piel o la ropa que tengas puesta, hasta me atrevo a decir que ni siquiera importa que creas en Él, Dios está en todos.

Fue muy fuerte notar como la gente todavía recordaba las anteriores misiones que hicimos en el lugar, hasta recordaban las actividades que realizamos en la primer misión en 2013 y eso habla de la marca que deja Dios en esas personas, y es ahí cuando damos cuenta de los frutos que deja el misionar estos lugares y lo mucho que la gente lo necesita.

Para terminar, uno se lleva la sensación más clásica luego de una misión, nosotros fuimos los misionados, y eso habla de la generosidad que la gente demuestra. Por eso una vez más, agradecidos con ambas comunidades y por supuesto con el Padre Fernando (Párroco de San Javier), increíble persona y mejor sacerdote.

Gonzalo Romagnoli
Grupo Misionero San Francisco Javier
Misión Noviembre 2016 – San Javier

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