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La misión a San José del Boquerón (Santiago del Estero) consiste en un ciclo de 3 años yendo a misionar a los mismos parajes Guayacán, Paaj Pozo y San Isidro con la duración de una semana. Este fue mi segundo año misionando en Guayacán, donde se encuentra una comunidad grande y a la vez distanciada entre sus habitantes.

Poder volver a misionar en el mismo paraje me hizo vivir la misión de una forma distinta, pude disfrutar de logros con la comunidad que años anteriores no habían sucedido. Como la última noche poder reunir a dos comunidades Guayacán y la Florida en una cena en la capilla compartiendo entre amigos la fe en Cristo. Es increíble poder percibir como Dios va obrando a trevés de nosotros.

Es una experiencia increíble en la que tan solo una semana viviendo a la par de sus condiciones, sin luz, gas, ni agua potable, se puede llegar a admirar y percibir lo que es la grandeza de su amor, despojándote de las cosas materiales y pudiendo percibir en lo más sencillo, la felicidad plena. En cada casa que visite pude encontrar a personas llenas de Dios, con un corazón de carne completamente humilde y generoso.

Sólo tengo palabras de agradecimiento, tanto para mi comunidad quienes a pesar haberme sumado en el segundo año de la misión supieron hacerme sentir no solo como en casa sino también parte de una gran familia; como para la gente de los parajes Guayacan y la Florida que me abrieron mucho más que las puertas de su casa, enseñándome sobre calidez, hospitalidad, generosidad y amor desinteresado en cada una de las visitas, en cada sonrisa, abrazos e historias de vida compartidas.

Hoy, ya en casa no puedo dejar de recordar a las personas que conocí en esta experiencia, todo lo que aprendí. Guardo cada momento en mi corazón. Completamente feliz, dando las gracias a Dios por permitirnos romper fronteras para salir al encuentro de personas que saben lo que es verdaderamente la felicidad y la fe en Cristo.

Selene Mendez
Grupo Misionero San Francisco Javier
Misión Julio 2016 – San José del Boquerón

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