Lazos de confianza

No podemos guardarnos la alegría que nos da saber y sentir el inmenso amor de Dios, por eso el fin de semana largo llego con la emoción de ir una vez más a misionar a Villa Saralegui (cerca de San Justo, Santa Fe), un pueblo muy chiquito pero lleno de personas con un corazón gigante, que nos hacen sentir como en casa cada vez que vamos.

Tengo la bendición de formar parte del MAS, un grupo muy nuevo, recién vamos un año de convivencia, pero con muchas ganas de compartir el amor de Dios sirviendo en las pequeñas obras.
Durante todo el finde se respiró respeto y no se vio nunca una cara larga, el Espíritu se sintió muy presente, entre todos pudimos demostrar todo el trabajo y las ganas que le ponemos a la preparación de las misiones.

Personalmente fue una experiencia diferente a todas las demás porque el pueblo nos abrió las puertas mucho mejor que las otras veces, se nota que ya vamos construyendo lazos de confianza, y eso nos da la energía que necesitamos para seguir trabajando por construir un pueblo mejor derrumbando todo tipo de prejuicios y miedos, al principio esto parecía casi imposible pero nunca nos rendimos, siempre confiamos en la bondad de Dios.

Queda mucho por hacer, nunca se llega a un final, pero poder ver las sonrisas de agradecimiento, en los niños, jóvenes y adultos del lugar es lo mejor que nos podemos llevar de cada misión.

Sofía Haidar
Movimiento Amar y Servir (MAS)
Misión Octubre 2015 – Ciclo Villa Saralegui

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