Encuentro con el todo

Sólo desde el encuentro
con el Todo, podemos
soltarlo todo, y ser libres
y gratis.

Dejaremos que se vayan
con su ruido y su torpeza
los recuerdos heridos
pegados a la memoria,
y los miedos futuros
danzando en la fantasía,
las urgencias y desafíos
que nos rompen
porque nos ignoran,
y las pesadumbres como lodo
con su calma cenagosa
de inercia sin salida.

Soltaremos
todas las herencias
de siglos en el apellido,
y los haberes conquistados
letra a letra,
paso a paso,
dólar a dólar.

No intentaremos ser
los amos del misterio
ni en el yo
ni en el otro.
Sólo servidores
del Señor y de su Reino.

Sin tu presencia,
todo se vuelve un trueque
con regateo de mercado.
Cambiamos trabajo de hoy
por cosecha de mañana,
un poco de tiempo
por un instante de cariño,
un esfuerzo invertido
por un aplauso ganado.

Sin tu Espíritu creador
que todo lo llena,
la vida entera
se convierte en rito
de animal domesticado,
con mucho recelo
repartido por el alma,
y con el cuerpo ansioso
por el terrón de azúcar
al final del trabajo.

Sólo dejaremos
que todo se vaya libre
en la vida cotidiana,
si Tú llegas hasta nosotros
como la plenitud
en todo lo que somos

Benjamín Gonzalez Buelta, sj

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