«Casi uno de cada 10 niños en el mundo trabaja»

Con motivo del Día Mundial contra el Trabajo Infantil a celebrarse mañana, 12 de junio, UNICEF recuerda a través de un comunicado de prensa que a nivel global, casi 1 de cada 10 niños es víctima del trabajo infantil, cifra que aumenta a 1 de cada 5 en África.

Conflictos armados aumentan el trabajo infantil

Asimismo, la incidencia del trabajo infantil en los países afectados por conflictos armados – donde viven alrededor de 250 millones de niños – es 77% mayor que el promedio mundial, mientras que el porcentaje de empleos peligrosos es un 50% mayor. En sus formas peores, el trabajo infantil puede convertirse en esclavitud, explotación sexual y económica y muerte.

Trabajo infantil causa y consecuencia de la pobreza

En efecto, el trabajo infantil es tanto causa como consecuencia de la pobreza, refuerza las desigualdades sociales y la discriminación, priva a los niños de un futuro próspero y socava el bienestar tanto del Estado como del individuo. Son varios los sectores involucrados en el trabajo infantil: la agricultura, la industria manufacturera, la minería y la explotación de canteras y el trabajo doméstico. A menudo estos trabajos están ocultos. Por ejemplo, los 15,5 millones de niños y niñas que realizan tareas domésticas en el mundo -la mayoría de ellos niñas- rara vez son visibles, pero se enfrentan a muchos peligros.

El trabajo infantil interfiere con el desarrollo del niño

A diferencia de las actividades que ayudan a los niños a desarrollarse -como contribuir a las tareas domésticas durante unas horas a la semana o hacer un «pequeño trabajo» durante las vacaciones escolares-, el trabajo infantil interfiere con la educación y es peligroso para el desarrollo físico, mental, social y/o moral de un niño.

“Entre 2008 y 2012, el trabajo infantil disminuyó sólo en un 1% y el progreso en la reducción del trabajo de las niñas fue un 50% menor que el de los niños.”

Que los niños sean visibles

Hacer a los niños «visibles» es una de las acciones que pide el UNICEF para eliminar el trabajo infantil a través de la inversión por parte de los gobiernos en la recolección de datos nuevos y mejores sobre el trabajo infantil. Además, es necesario incluir a los niños trabajadores en las iniciativas y en los programas de protección social, así como cambiar las normas sociales y permitir el potenciamiento de las comunidades. Fundamental también es hacer que la instrucción sea accesible y mayormente pronta a responder a las necesidades de los niños trabajadores.

Fuente: Vatican News

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